Admiten freno en la creación de empleos y redoblan presión a bancos
7 ago, 2012 | 5:31 Hs. | Por Redaccion | Categoría: PrincipalCon mejores perspectivas para la economía argentina en el segundo semestre, fueron varias las voces oficiales que ayer reconocieron abiertamente el freno en el nivel de actividad y de generación de empleo, uno de los principales objetivos de las administraciones kirchneristas en momentos de crisis.
El propio titular de la cartera de Trabajo, Carlos Tomada, reconoció que “se detuvieron las incorporaciones” como consecuencia del impacto de la crisis externa y que llegó el momento de profundizar el cuidado de los puestos existentes. Más tarde, la presidenta Cristina Fernández analizó que sus efectos se advierten también en los precios de varios productos de exportación.
En los momentos de recrudecimiento de las crisis -como a finales de 2008 y en la primera mitad de 2012-, la administración de Cristina Fernández evidenció su preocupación por sostener el nivel de ocupación en el país, un pilar clave, a su vez, para impulsar un mercado interno sobre el cual se asienta la expansión del nivel de actividad.
En ese marco, resultaron llamativas las declaraciones del ministro Carlos Tomada, quien reconoció que, como consecuencia de la influencia de la crisis en los países desarrollados, “se detuvieron las incorporaciones” en las empresas locales, lo cual interpretó como un aviso de que “hay que empezar a cuidar el empleo”.
Si bien la Presidenta admitió en varias oportunidades durante los últimos meses las consecuencias de la crisis internacional en Argentina, sobre todo en el comercio exterior, hasta ahora ningún funcionario había reconocido un freno en la creación de puestos de trabajo.
En ese marco, Tomada enfatizó la necesidad de incrementar la actividad estatal y la inversión pública para apuntalar el nivel de actividad y sostener el empleo. “Como hicimos en 2008, nos estamos anticipando con políticas anticíclicas. Por ejemplo, el plan de viviendas o la recuperación de la red ferroviaria que, además de ser planes con un objetivo social, van a generar muchos puestos de trabajo”, puntualizó el funcionario.
Las mediciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) ya habían advertido un freno en la tendencia bajista del desempleo (cayó sistemáticamente desde 9,1% en 2009 a un piso de 6,7% a fines de 2011) e inclusive una pequeña suba en la desocupación en el primer trimestre del año: a 7,1%.
Las palabras del ministro pueden estar adelantándose a otro recrudecimiento del desempleo, cuyas cifras oficiales deben conocerse en dos semanas. Por ello, el Gobierno celebró ayer el acuerdo logrado por Carrefour y la Federación de Empleados de Comercio – con el aval de Ministerio de Trabajo de la Nación-, por el cual el grupo empresarial de origen francés se hizo cargo de la cadena Eki y se posibilitó el mantenimiento de más de 1.500 puestos de trabajo.
En la mira
La Presidenta también advirtió que los “coletazos” de la crisis internacional impactan en el país y recordó, en ese sentido, la caída en los precios de la carne y la leche.
En ese marco, instó ayer a las entidades bancarias a que comiencen a implementar el programa de créditos para el sector productivo a tasa fija y con un plazo de pago minímo de cinco años, que fue instrumentado recientemente por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) con el objetivo de sostener el nivel de actividad, que se desaceleró desde finales del año pasado.
La mandataria se refirió a los bancos cuando recordó que, en general, sus titulares acudieron al acto de celebración del 158º aniversario de la Bolsa de Comercio, cuando el Gobierno anunció el pago de la última cuota del Boden 2012. “Lo que había divisado desde mi atril, cuando estaba hablando, y la verdad que (los bancos) brillaron por su ausencia, mi abuela diría ‘cola de paja’”, dijo la Presidenta.
“Lo cierto es que queremos que se les acabe la cola de paja y creemos que es importante que comiencen a dar cumplimiento a los planes que ha elaborado el Banco Central”, enfatizó.
La nueva línea de créditos en pesos para la producción la estableció a comienzos de julio el BCRA, con una tasa de alrededor de 15% y un plazo mínimo de pago de cinco años.
Justamente ayer la entidad monetaria dispuso extender hasta cinco años -de ser necesario- el plazo de devolución de estos préstamos, oportunidad en la cual indicó que, en el caso de requerirse un plazo de cuatro o cinco años, los préstamos estarán sujetos en los dos últimos años a tasa variable -que no deberá exceder la tasa Badlar total en pesos más 400 puntos básicos-, mientras que en los tres primeros años tendrán tasa fija de 15%.



