Cristina: “Esto nos da independencia frente a volatilidad de los mercados”

3 ago, 2012 | 5:31 Hs. | Por | Categoría: Destacado Economía

La mandataria defendió la política de desendeudamiento de los últimos años. Criticó el papel de consultores, calificadoras y medios de comunicación con respecto a la deuda argentina.

Como estaba previsto, en el marco de la conmemoración del 158º aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la presidenta Cristina Fernández confirmó que el Estado nacional pagará hoy la última cuota del Boden 2012. “No hay que festejar esto, hay que reflexionar. Es muy valioso hacer esto cuando todo el mundo se está derrumbando”, subrayó. La mandataria comparó la crisis de 2011 en el país con la actual situación europea -“hay un formidable ataque especulativo”, señaló-, criticó a periodistas, consultores y calificadores por “encubrimiento” y consideró que la política de desendeudamiento implementada durante los últimos años otorga “independencia frente a la volatilidad de los mercados”. Por último, anunció un alza de 11,4% de las jubilaciones (31% en el año) y un incremento de 28% de la recaudación de julio.

En su discurso de ayer, la mandataria comparó -en primer término- la crisis que atravesó Argentina en 2001 -que terminó con el corralito, que ayer se cerró- con la actual crisis europea. “Eso se parece a la Argentina de 2001, cuando con el blindaje y el megacanje nos hacían creer que los recursos de la gente estaban seguros en los bancos”, señaló.

Luego pormenorizó la evolución del endeudamiento argentino, desde el siglo XIX, para terminar con cifras con respecto al estado actual de la deuda. “Hoy podríamos pagar la deuda hasta 2034”, destacó.

En ese marco volvió a disparar contra analistas y algunos medios de comunicación, a los que caracterizó como “la cadena de la desesperanza y el encubrimiento: “ Dos veces se quedaron con la plata de la gente -en 2001, cuando decían que todo estaba fenómeno y todos estos años, cuando decíamos que no íbamos a pagar y los forzaron a vender sus bonos-”.

Los poco más de 2.200 millones de dólares del Boden 2012 serán abonados hoy por la mañana y corresponden a la última cuota de un bono de 10 años, ideado como solución al corralito y la pesificación asimétrica de los bancos, que le demandó al Estado argentino una erogación total de 19.600 millones de dólares, entre capital y intereses abonados. Este pago implica entonces el último capítulo del corralito bancario que se impuso en 2001.

En rigor, está previsto que mañana el Gobierno haga efectivo el pago con reservas del Banco Central -2.197 millones de dólares en capital y otros nueve millones en intereses-, por un total de 2.206 millones de dólares, para cancelar de ese modo el bono más emblemático de la última década en el país.

Según datos oficiales, casi una cuarta parte (22%) de la emisión original del Boden 2012 se encuentra en manos de ahorristas damnificados. El resto (78%) fue adquirido por grandes inversores, en muchos casos para dolarizar su cartera en medio de los mayores controles a la compra de moneda extranjera.

Casi mil de personas fueron invitadas ayer al acto en la Bolsa de Comercio porteña, entre empresarios, banqueros, industriales, agentes financieros, embajadores y funcionarios comunales, provinciales y nacionales.

Un largo camino

El kirchnerismo se ha esforzado en construir su propia mitología. Y en esta cuestión -la del desendeudamiento- tiene mucho para evocar, más aún luego de la debacle de 2001, cuando el peso de la deuda se hizo insostenible en el marco de un modelo que había atado su destino a la convertibilidad.

El Gobierno dio varios pasos importantes para salir de esa situación: la reestructuración de la deuda en primer lugar; los canjes del 2005 y 2010; la cancelación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 2005; y la creación del Fondo de Desendeudamiento, haciendo uso de las reservas, que le ha permitido atravesar los últimos años con mayor holgura.

La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central -que habilitó políticas en diversos ámbitos- fue otro paso en ese camino, pues le permitió fijar el nivel de reservas por debajo de la base monetaria.

Tras representar más de 166% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2002, actualmente el peso de la deuda sobre la economía nacional implica sólo 41,8% del PIB, un logro reconocido hasta por los más críticos del Gobierno. A su vez, la deuda con privados es de menos de 8,4% del PIB y los servicios en moneda extranjera con privados representan anualmente sólo seis por ciento de las exportaciones.

Pero, además de la cifras macroeconómicas, lo que resulta innegable también es que el desendeudamiento les ha permitido a las últimas administraciones definir sus políticas sin condicionamientos externos.

Sólo alcanza con mirar los ejemplos actuales de algunos países europeos -Grecia, España, Italia o Portugal, entre otros- para advertir la pérdida de soberanía que implica la carga de una deuda muy pesada, que convierte a los acreedores en gestores de las políticas económicas de una nación.

Interrogantes futuros

El pago del Boden 2012 que se efectuará hoy abre el debate sobre la posibilidad de un relajamiento en los controles cambiarios y de importaciones, por ahora sin señales oficiales. Estos rumores están alimentados -además- por las expectativas de una buena cosecha, las perspectivas de sostenimiento de los buenos precios de las commodities y una recuperación de Brasil en el segundo semestre, que volvería a traccionar la economía argentina. Todo ello podría abrir un espacio para repensar algunos de los controles implementados, en virtud de que permitiría contar con mayor cantidad de divisas en la economía nacional.

Quienes se muestran poco optimistas con respecto a un relajamiento en los controles oficiales apuntan que todavía faltan vencimientos de deuda en dólares importantes antes de fin de año, por lo que el Gobierno se mostrará aún reticente a distender los cuidados sobre las divisas. De esa manera, auguran que también se sostendrá un política dura sobre las importaciones y el giro de dividendos.

Otro proyecto llegó a Diputados
Insisten con reformar la ley de entidades financieras

Diputados nacionales del bloque Nuevo Encuentro presentaron un nuevo proyecto de Ley de Servicios Financieros, con el objetivo de derogar la norma de entidades financieras sancionada durante la dictadura militar en 1977. Se trata de un nuevo texto sobre la base del proyecto original presentado en 2010, que tiene en cuenta los avances producidos con la reciente reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. La iniciativa fue firmada por los diputados Carlos Heller, Martín Sabbatella, Carlos Raimundi, Juan Carlos Junio y Gastón Harispe.

El proyecto, que acaba de tomar estado parlamentario, postula que 48%, como mínimo, del promedio anual de las financiaciones totales al sector privado de cada entidad financiera deberá destinarse a préstamos a micro, pequeñas y medianas empresas. Además, indicaron que para el cumplimiento de este 48% “también se computarán los préstamos hipotecarios que las entidades otorguen para la construcción, compra y refacción de viviendas únicas familiares”.



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