Mercados a futuro: desdolarizar no es el problema sino la alta inflación
31 jul, 2012 | 5:31 Hs. | Por Redaccion | Categoría: Economía
Para algunos analistas, el Gobierno “ataca el efecto y no las causas” del problema. Para otros, el alza de los precios haría más complejas las operaciones.
La confirmación de la presidenta Banco Central de la República Argentina (BCRA), Mercedes Marcó del Pont, relativa a que se evalúa “desdolarizar” las operaciones en los mercados de futuros sobre commodities y divisas abrió el debate entre los economistas y las entidades empresariales, sobre todo las agropecuarias. Consultados por Comercio y Justicia, varios economistas de Córdoba y Buenos Aires se mostraron de acuerdo en avanzar en una pesificación de los contratos a término -incluso en otros ámbitos de la economía- pero plantearon sus dudas con respecto a si eso es posible en un contexto de alta inflación, como el que se vive en el país desde hace varios años.
“Estamos evaluando con mucha tranquilidad y el tiempo que sea necesario ciertas cuestiones que quedaron en la lógica de la convertibilidad”, indicó la titular del BCRA en referencia a la eventual medida sobre las operaciones a término.
“Acá no entra en ningún momento la variable dólar de los mercados a futuro. Al final, ya sea por commodities o monedas, se compensa en pesos, por lo que estamos viendo otras experiencias en el mundo y el caso más cercano es Brasil, donde se hacen con moneda nacional”, adelantó días atrás Marcó del Pont.
En un marco de extremo cuidado de los dólares que ingresan al país, el Gobierno intenta avanzar desde hace varios meses en la pesificación de sectores de la economía que, a su juicio, están dolarizados sin mayor necesidad. Así como eso incidió en el mercado inmobiliario, también puede pasar con los contratos a término de commodities y de divisas.
El mercado de futuros permite ofrecer cobertura a las oscilaciones en el precio de un activo -en este caso, divisas o granos-, dado que se pacta de antemano. Estos contratos se negocian en moneda local, al igual que las compensaciones que surjan por las diferencias entre el precio pactado y el que registre el activo al vencer el plazo.
La desdolarización que evalúa el BCRA sería sobre la parte que se conforma como garantía en moneda extranjera.
“Sin referencia monetaria”
Consultado sobre el adelanto realizado por Marcó del Pont, el economista Víctor Beker, del Centro de Estudios de la Nueva Economía de la Universidad de Belgrano, consideró que la pesificación “es deseable” pero muy difícil de lograr debido a que, por la inflación, “el peso no sirve como una unidad monetaria de referencia, por lo que la gente se va al dólar”, indicó.
Becker consideró que una desdolarización de los mercados a futuro de granos “dejará sin posibilidades de cobertura a los productores, quienes no sabrán con qué ingresos contarán al momento de la cosecha”, al tiempo que estimó que, “en buena parte”, esa medida implicará la destrucción de los mercados a futuro en el país.
“El eje de la cuestión es que el Gobierno pone el carro adelante de los caballos: la condición necesaria para una pesificación de los mercados es que no haya inflación. En vez de atacar ese problema, se busca atacar el efecto, que es la dolarización de los contratos a futuro”, señaló.
Según Beker, tanto en el mercado inmobiliario de unidades usadas como en los mercados a futuro de divisas y granos “puede pasar lo mismo: el Gobierno quiere pesificarlos pero lo que termina pasando es que los hace desaparecer”.
Por último, evaluó que si -con el actual nivel de inflación- se avanza en una pesificación de los contratos a futuro, “esos mercados se van a convertir en un casino, en lugares de apuesta del nivel de inflación antes que en mercados económicos que den certidumbre sobre los precios de la cosecha”.
“Más complejo”
Por su parte, el ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Alfredo Blanco, consideró que “se podría pensar en un mercado que pacte en pesos”, pues de hecho “eso ocurre en muchos lugares del mundo” y en muchos sectores. “De hecho, las compensaciones se pagan en pesos en Argentina”, puntualizó.
De acuerdo con su punto de vista, el problema es que en una economía que ajusta sus precios según una alta inflación “el funcionamiento de estos mercados es más complejo; no imposible, pero sí más complejo”.
Por otra parte, consideró que en un marco de “incertidumbre” y de “turbulencias” en la economía nacional, que generan “desconfianza”, las declaraciones de la titular del BCRA “no ayudan a mejorar este panorama” pues los actores están “muy susceptibles”.
De todas maneras, relativizó la palabra oficial. “Hay que ver si se concreta. Por ahora sólo han dicho que están analizando cómo funciona la desdolarización en otros lugares, como Brasil, donde las operaciones en moneda extranjera sólo se realizan en el marco del comercio exterior”, indicó.
Víctor Beker
Para el economista de la Universidad de Belgrano, “el Gobierno hace las cosas exactamente al revés: no ataca la inflación, que es la causa de la dolarización”. A su juicio, si se avanza en esta iniciativa, “los productores agropecuarios no sabrán si el precio a futuro pactado por cada tonelada de soja les implica o no una pérdida de su poder adquisitivo. La certidumbre era justamente el objetivo de los mercados a término”.
Alfredo Blanco
El economista de la UNC consideró que “se podría pensar en un mercado (de futuros de granos y divisas) que pacte en pesos” pero que, en economías como la argentina, con una inflación del orden de 25% anual, “eso es más complejo”. De todas maneras, consideró también que el Gobierno nacional por ahora sólo está “analizando” cómo funciona la desdolarización de estos mercados a término en otros países.


