Los indicadores de eficiencia pueden convertirse en frenos
23 may, 2012 | 5:31 Hs. | Por Redaccion | Categoría: Negocios
Lo aseveró Álvaro Rolón, uno de los disertantes en el primer Congreso de Innovación Tecnológica que comenzó ayer en Córdoba. Su alocución planteó la “Innovación como Desafío” en un escenario donde las empresas están más acostumbradas a explotar la eficiencia que a explorar crecimiento y diferenciación.
Con el objetivo de motivar y de instar un espacio de sinergia donde las empresas puedan reforzar o incluir estrategias de innovación como mecanismos para agregar valor, dio comienzo ayer el primer Congreso de Innovación Tecnológica “Innovacor 2012”, en el Hotel Sheraton Córdoba.
“La innovación no es sólo para las grandes compañías sino para todas, siempre estamos innovando pero no nos damos cuenta porque no sistematizamos. El propósito es brindar un espacio de herramientas y sinergia para que las empresas comiencen a agregar valor con innovación”, dijo en el marco de la apertura del evento, Mauro Bono, presidente de la Unidad de Vinculación Tecnológica de Córdoba (Uvitec), entidad organizadora del evento.
Frente a un auditorio de más de 300 personas, las primeras ideas que socavaron las mentes de líderes y ejecutivos allí presentes dejaron en claro que la “innovación no sólo es en relación con productos”, que el desfase entre la decisión de innovar y la escasa concreción se debe a que las “organizaciones son máquinas de impedir” y que la gerencia en las compañías no sólo debe hacer foco en la eficiencia y la optimización sino en la construcción de un futuro conducido por la diferenciación y el crecimiento.
Esto, sumado a fórmulas que parecen mágicas pero que resumen las condiciones necesarias para dar un salto en la innovación, que dista mucho de sólo “hacer algo diferente”, fueron puestas en juego por Álvaro Rolón, especialista en Administración e Innovación Aplicada.
“Innovar es hacer lo ordinario de manera extraordinaria, es crear valor nuevo, lo que atañe no sólo a generar un producto nuevo sino también a nuevos canales, procesos o experiencias con los clientes”, apuntó el consultor y profesor de creatividad.
Máquinas de impedir
Según Rolón, por el tipo de paradigma “obsoleto” en el que estamos inmersos, que proviene de la revolución industrial en la cual la primacía está en poder de la eficiencia y la optimización, la brecha entre la decisión de innovar -”que todos la tienen”- y la poca acción se debe a una serie de frenos. “Los líderes están más preocupados por controlar que por liberar o dotar de autonomía a los empleados. El 70% de las compañías que no innovan y que se dicen estables mantienen una única relación transaccional con sus empleados a través del sueldo, mientras que en las organizaciones que optan por el camino de la innovación, la motivación del 70% de la compañía está en ‘dejar una huella”, según explicó.
Ahora bien, es sabido que el camino no es para cualquiera, “hay que ser heróicos”, afirmó Rolón, para entender que es válido equivocarse y que la “innovación llega luego de una sucesión de accidentes”. Los errores son necesarios para el aprendizaje: “La innovación es incorporar el error de manera temprana, acotada y en menor medida”, aportó.
El desafío de la construcción
Luego, el camino de la exploración en búsqueda de crecimiento y diferenciación es inminente como parte de una instancia superadora de la explotación, en la que la mayoría de las empresas concentran su esfuerzo sólo en buscar la eficiencia y la optimización. “Los aceleradores como ROE (rentabilidad), ROI (retorno de la inversión) o Ebita (ganancias antes del interés, del impuesto y de la amortización) -que son indicadores que, a partir de acciones pasadas, construyen el presente- pueden convertirse en frenos si sólo la empresa se remite a ello en lugar de construir valor a futuro”, remarcó.
La diversidad como polinizador
La generación de valor se nutre de diferentes campos de conocimiento. “La probabilidad de innovación disruptiva es el resultado de la conjugación de ideas direccionales versus interdireccionales”, añadió Rolón.”La creatividad es el resultado de la actitud por el conocimiento sumado a la imaginación potenciado con la diversidad”, resumió el autor de La Creatividad Develada. “La innovación depende de la calidad de las conversaciones”, añadió.
Un condimento excluyente para propiciar la creatividad y la innovación es el elogio. “Elogiar a los empleados es ayudarlos a construir buenas ideas”, subrayó el especialista. “Para motivar a un empleado es necesario cuatro elogios por una crítica; para promover la innovación se requieren ocho elogios por cada crítica”, ultimó.
En la inauguración del encuentro, que se extiende hasta hoy, también estuvieron presentes Alicia Mónica Pregno, vicegobernadora de la Provincia de Córdoba, y Ruth Ladenheim|, secretaria de Planeamiento y Políticas del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación. Además de Enrique Umbert, secretario de Pymes y Desarrollo Emprendedor del Ministerio de Industria, Comercio y Minería de Córdoba, y Roger Illanes, ministro de Ciencia y Tecnología de Córdoba.
Innovar, en resumen
- Es agregar valor no sólo al producto sino también al canal, al cliente, al proceso.
- La diversidad y las conversaciones de calidad son elementos contribuyentes.
- Llega luego de una sucesión de errores o accidentes.
- Desafío: explorar el futuro en lugar de remitirse sólo a la explotación de la eficiencia y la optimización (en el presente).
- Principales frenos: el paradigma de la Revolución Industrial creó líderes que están más preocupados por controlar que por promover autonomía. “Los empleados se sienten víctimas y no protagonistas”, afirmó Álvaro Rolón.


