Comercio exterior 2012: superávit fuerte con freno en insumos productivos
23 may, 2012 | 5:31 Hs. | Por Redaccion | Categoría: Economía
Pese a mejorar el saldo, las restricciones al ingreso de productos pueden profundizar la retracción en el nivel de alza de la actividad económica.
Por ahora, la férrea administración del comercio exterior que viene implementando el Gobierno nacional le está dando frutos en lo que respecta a la consecución de dólares, un imperativo que el Ejecutivo se autoimpuso, entre otras cosas, para hacer frente a los pagos de deuda, que tendrán su mayor peso entre julio y agosto. En los primeros cuatro meses del año el país consiguió un superávit comercial de casi 4.800 millones de dólares, 57% mayor que el registrado en el mismo período de 2011. De todas maneras, los datos oficiales de comercio exterior también revelan otros datos importantes: la importación de bienes de capital cayó 46% en abril y 22% a lo largo de los primeros cuatro meses y también se retrajo con fuerza el ingreso de bienes intermedios, lo que podría estar anticipando un mayor freno de la actividad económica.
Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el superávit comercial argentino en abril ascendió a 1.827 millones de dólares, 23% por encima del registrado en el mismo período de 2011 (1.487 millones). El resultado se obtuvo luego de que las exportaciones cayeran 6% en términos interanuales -sumaron 6.686 millones de dólares-, mientras que las importaciones cayeron 14%, al totalizar 4.861 millones de dólares.
La restricción a las importaciones generó que, luego del primer cuatrimestre, el Gobierno nacional alcanzara un superávit comercial de 4.795 millones de dólares, 57% mayor al registrado en el mismo período de 2011, cuando se alzó con 3.057 millones de dólares.
Esta importante alza del superávit se está logrando, básicamente, en virtud de dos elementos: un sostenimiento del ritmo de las exportaciones, que comenzaron creciendo entre 11% y 12% a comienzos de año y mostraron una caída de seis por ciento en abril, promediando un leve alza de 3,7% en lo que va del año.
Por otro lado, el gran responsable del alza en el superávit es el importante freno que vienen registrando las importaciones, que en abril mostraron su retracción más relevante en lo que va del año, del orden del 14%. En los primeros cuatro meses disminuyeron casi 4% con respecto al mismo período de 2011.
Buscando dólares
Desde el punto de vista macroeconómico, esta combinación de exportaciones sostenidas -sin las alzas de años anteriores, pero también sin retracción en un contexto internacional más duro- e importaciones en caída le está permitiendo al Gobierno, por ahora, conseguir los dólares necesarios para afrontar los pagos de deuda y las importaciones de combustibles.
Aspira a obtener cerca de 12.000 millones de dólares de superávit en 2012, lo cual no parece inalcanzable por el momento aunque sí difícil. Hasta bien entrado el segundo semestre aún podrá esperar la liquidación de los exportadores de productos primarios, sobre todo de los sojeros.
A la aplicación de esta administración del comercio exterior se están sumando, también, las restricciones al giro de regalías al exterior y las limitaciones para la adquisición de divisas.
Los pagos de deuda más fuertes se darán entre julio y agosto, con reservas, cuando deba cumplir en primer término con el pago del Cupón PBI y luego con el Boden 2012, dos títulos públicos que no tienen posibilidades de renovación y para los que deberá destinar cerca de 5.800 millones de dólares. Como lo mencionó varias veces, el Boden 2012 es casi una obsesión de la Presidenta, que busca saldar así el bono con el cual el ex presidente Eduardo Duhalde les pagó a los ahorristas atrapados en el corralito generado por la crisis de 2001.
Balance complicado
El análisis pormenorizado de los datos del comercio exterior argentino evidencia situaciones encontradas. Por el lado de las exportaciones, resulta un dato importante que se estén sosteniendo con base en la colocación de mayores cantidades (cuatro por ciento más que en 2011), en un contexto internacional complicado, con China que crece a menores tasas que años anteriores, Europa en recesión y sin perspectivas de resolver su crisis de deuda en el corto plazo, Brasil que crece menos que lo previsto pese a los esfuerzos oficiales por revertir esa tendencia y Estados Unidos con un muy bajo ritmo de actividad.
En este contexto difícil, otro dato importante es que la economía nacional no muestra una tendencia a la primarización de sus exportaciones -una situación que sí esta sufriendo Brasil y otros países de la región-, si bien los productos primarios representan aún una parte importante de las ventas externas.
En el primer cuatrimestre el principal rubro exportador fueron las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), que representaron 34% del total; luego se ubicaron las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que congregaron 32% del total; y por último se ubicaron los Productos Primarios (PP), equivalentes a 24% de la totalidad de las exportaciones.
Entre enero y abril, los principales productos exportados por el país -en términos de valor absoluto- fueron harinas y pellets de soja, automóviles, maíz, aceite de soja, trigo, porotos de soja, petróleo crudo, biodiésel, piedras y metales preciosos y naftas.
Los aspectos positivos desde el punto de vista de las exportaciones se ven empañados por algunos datos derivados de las importaciones pues, en el marco del importante freno a las compras externas, las principales caídas se están registrando en bienes de capital e intermedios, insumos claves para sostener la actividad productiva, el empleo y, por ende, el consumo interno.
En abril, las importaciones de bienes de capital se retrajeron 46%, en tanto que entre enero y abril cayeron 22%. Por su parte, las compras externas de bienes de capital cayeron 23% el mes pasado, mientras que en el primer cuatrimestre se redujeron ocho por ciento.
La expansión de la actividad económica durante los últimos dos años estuvo sostenida por el ingreso de insumos productivos importados. Si bien empresarios y el Gobierno nacional están apostando a un proceso de sustitución de importaciones en muchos de estos rubros, es evidente que aún está lejos de consumarse.
Por ende, una caída tan importante en la entrada de bienes de capital sólo puede pagarse con un mayor freno en el ritmo de expansión del nivel de actividad, una tendencia que ya se evidenció en los primeros meses del año.
Pese a desaceleración de Brasil y las restricciones en compras externas
El Mercosur sigue siendo clave para las exportaciones e importaciones argentinas
En un marco general de vinculación estratégica, el comercio bilateral entre Argentina y Brasil está pasando sofocones, tanto por las restricciones impuestas en ambos países al ingreso de productos como para la caída del nivel de actividad, sobre todo en el gigante del Mercosur. Pese a todo, el bloque regional fue el principal destino de las exportaciones argentinas en el primer cuatrimestre de 2012 (al concentrar 25% del total) y el principal origen de las importaciones (30% del total). Por el lado de las ventas externas argentinas, le siguieron en importancia al Mercosur durante el primer cuatrimestre destinos como la Unión Europea (16% del total), las naciones del Sudeste Asiático (13%), los países del Nafta (Estados Unidos, Canadá y México, con 9% del total) y el resto de las naciones latinoamericanas (13%). Con relación a las importaciones, las naciones del sudeste asiático concentraron 21% de las compras argentinas, seguida por la Unión Europea, que congregó 19%.
Con la OMC
- El canciller Héctor Timerman partió ayer rumbo a París, donde mañana mantendrá un encuentro con el director General de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy y participará de la Reunión Anual del Consejo Ministerial de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
- En la Cancillería anticiparon que, en su intervención, Timerman “cuestionará las excesivas medidas proteccionistas practicadas por las economías más poderosas”.


