Pese a la desmentida oficial, no descartan avance en tipos de cambio diferenciados
18 may, 2012 | 5:31 Hs. | Por Redaccion | Categoría: Destacado Economía
Sería para proteger la actividad industrial sin otorgarle una renta excesiva al sector primario. Alertan sobre un escenario de más “intervencionismo” y “discrecionalidad”.
La evolución de varias de las principales variables de la economía argentina y las medidas oficiales de los últimos meses pusieron el dólar -la restricción externa- en el centro de la escena. El endurecimiento de los controles cambiarios en los últimos días y la suba de esa divisa en el “mercado negro” desataron versiones de toda índole. En ese contexto y pese a la desmentida realizada esta semana por la Presidenta Cristina Fernández, el Colegio Profesional de Ciencias Económicas (CPCE) de Córdoba no descarta que el Ejecutivo avance en la aplicación de tipos de cambio diferenciados para las distintas actividades, con base en la orientación expresada por buena parte del equipo económico que ganó protagonismo con el ascenso del viceministro Axel Kicillof.
La Comisión de Economía del CPCE realizó ayer su habitual desayuno de trabajo mensual, en el cual abordó el estado de situación de “la economía argentina en un contexto restrictivo”. Allí expusieron, entre otros, los economistas Mary Acosta, Guillermo Pizarro y Víctor Peralta, además del titular del CPCE, José Luis Arnoletto, quienes destacaron la caída del nivel de actividad industrial y de la demanda laboral que se viene registrando en el país -”refleja las expectativas empresarias”, interpretaron-, a lo que sumaron también una retracción en el consumo.
En cuanto a los pilares del modelo, los superávits gemelos, Pizarro consideró que la balanza comercial –por las restricciones a las importaciones- viene mejorando y alcanzó 4.800 millones de dólares en los primeros cuatro meses del año, en tanto que el superávit fiscal cayó 55% en un año y se ubicó en sólo 2.169 millones de pesos.
“Para hacer política expansiva el superávit debería ser más alto, porque no sólo se redujo por el lado fiscal sino que también se redujo su poder adquisitivo”, enfatizó Peralta.
Respecto del gasto en subsidios, todo indica que el Gobierno viene postergando su intento por recortarlos: en el primer trimestre insumieron 33 mil millones de pesos, casi 6 mil millones más que en el mismo período de 2011, lo que implica una suba de 22%.
Esta caída del superávit fiscal, aunada al sostenimiento de los subsidios, los compromisos de deuda del país en 2012 -16.000 millones de dólares- y la negativa oficial a financiarse en el exterior, entre otras cosas, reinstaló las alarmas con respecto al dólar, un bien que el Gobierno está tratando de cuidar celosamente desde las últimas elecciones. “El eje es mantener las reservas, cerrar la salida de dólares y tener al (Banco) Central como prestamista de última instancia. No hay intención de financiarse en el exterior”, señaló Pizarro.
Perspectivas para el dólar
La Comisión de Economía del CPCE considera altamente probable que en los próximos meses el Gobierno nacional profundice sus líneas de acción “heterodoxas”. “Esto significa más intervencionismo y más discrecionalidad”, resumió Pizarro.
En ese sentido, espera un mayor ritmo de incremento del gasto público, una intensificación de los controles a las importaciones, el sostenimiento de la negativa a arreglar con el Club de París y un mayor financiamiento del Tesoro mediante el Banco Central.
Con respecto al dólar, el CPCE no descarta que el Gobierno avance en tipos de cambio diferenciados según la actividad.
Lejos de ahuyentar sospechas, las palabras de Cristina Fernández esta semana parecen haber robustecido esta posibilidad, al menos de acuerdo con el análisis de algunos economistas.
“Parace que hay gente que está empeñada en hablar mal de la Argentina. Dicen que el viceministro de Economía (Axel Kicillof) habla de cuatro, cinco o treinta tipos de cambio”, señaló la mandataria el martes pasado, en alusión a versiones periodísticas. “Por favor, no crean nada, esta Presidenta es absolutamente responsable y previsible. Olvídense, no va a haber nada raro, ningún shock de ningún tipo”, agregó.
Pese a ello, el CPCE no desecha esta línea de acción. “Aunque la Presidenta haya dicho que no, creo que hay una idea de avanzar en ese sentido. La gente que está asesorando, desde Kicillof en adelante, viene de una escuela de teoría económica -el estructuralismo latinoamericano- que plantea la necesidad de tipos de cambio diferenciados”, subrayó Mary Acosta.
Varios de los miembros del equipo económico que ganaron posiciones en los últimos meses, entre los cuales Kicillof es el más visible -pero sólo uno de ellos-, expresaron en reiteradas oportunidades su valoración positiva con respecto a las ideas de Marcelo Diamand, empresario argentino que incursionó en la teoría económica y abordó la cuestión de las crisis que sufría Argentina, por lo que se conoce como la “restricción externa” la dificultad del país de acceder a dólares, generada por desequilibrios en la propia estructura productiva argentina.
Según explicó Acosta, “los tipos de cambio diferenciados, en economía como la nuestra, que tiene diferentes tipos de actividad con distinta productividad, permiten, en condiciones normales, proteger la actividad industrial sin otorgarle una renta excesiva al sector primario, que ya la tiene”.
En Argentina coexisten un sector primario con una renta de la tierra extraordinaria, de la cual se apropia el sector que tiene la posesión de la tierra, y actividades industriales que tienen una productividad más baja y que necesitan cierta protección respecto del exterior, explicó Acosta.
“Ésa puede ser una forma de que toda la economía se beneficie de una renta por encima de la media y, a su vez, proteja un sector, como el industrial, que permitiría dar el salto de una economía emergente a los tumbos a algo un poco más estable”, evaluó Acosta. “No hay que descartar esta posibilidad porque buena parte de las personas del equipo económico tiene esa línea”, cerró.
De todas maneras, consideró tambíen que un sistema de estas características alberga peligros en Argentina. “Sin un control muy estricto, el sistema se cae pues nuestra historia de evasión es muy grande también”.
Club de París
Si bien otorgan más probabilidades a un escenario en que el Gobierno nacional profundice la busqueda de dólares en el plano interno, desde el CPCE dejan una puerta abierta a la posibilidad de que el Ejecutivo avance en un arreglo con el Club de París, sobre todo a partir de la expropiación de YPF y la necesidad de inversiones que tiene la compañía.
“Van a ser falta inversiones cuantiosas para el desarrollo del sector petrolero. Para eso, la plata, los capitales y la tecnología tienen que venir de afuera. Es posible que haya un acuerdo con el Club de París y el FMI para que lleguen capitales a hacer esas inversiones. Para que vengan los desembolsos en el sector petrolero, algún marco de seguridad jurídica tenés que darle”, sintetizó José Arnoletto.
Desde el CPCE estiman además que un arreglo con el Club de París, más allá de las inversiones en el sector petrolero, le permitiría al Gobierno bajar la prima de riesgo entre 4 y 5 puntos porcentuales, lo cual facilitaría un retorno a los mercados de crédito internacionales.
Volvió a costar 5,62 pesos en Buenos Aires
Inestabilidad en el mercado cambiario: dólar “en negro” subió más de diez centavos
El clima en la plaza cambiaria porteña volvió a tomar presión y el dólar informal dio ayer un salto de más de diez centavos, al trepar a 5,62 pesos, en un marco de fuertes controles de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Por su parte, el dólar oficial cerró en torno a 4,47 en Buenos Aires aunque aún sigue siendo muy difícil acceder porque el organismo recaudador endureció las condiciones para comprarlo, buscando cuidar las divisas.
El dólar informal, que venden “arbolitos” y “cuevas” del microcentro porteño, operó ayer con tendencia alcista. Dado que el mercado paralelo es muy chico en el país -entre 3% y 5% del total estimaron ayer en el CPCE-, cualquier cambio en la presión de la demanda genera una marcada volatilidad y dispersión en las cotizaciones.
Por esa razón, un día baja diez centavos y los recupera a la jornada siguiente, como ocurrió en las últimas 48 horas, cuando circularon rumores de todo tipo en la plaza porteña a los que el Gobierno no puede ponerles freno.
La AFIP realizó ayer por la tarde un operativo sorpresa en la “city” porteña que culminó con la detención de un “arbolito”, en Lavalle y Florida, que ofrecía “a viva voz” la venta de dólares, euros y reales a transeúntes que se movilizaban por la zona.
Su actitud estaría alcanzada por el Régimen Penal Cambiario, que en su inciso “b” refiere a la operatoria de “cambio sin estar autorizado a tal efecto”. La sanción puede llegar hasta ocho años de prisión.
Más devaluación
En el marco de la aceleración de la devaluación del real brasileño, de las necesidades de divisas del Gobierno nacional y de la pérdida de competitividad de la industria local, la Comisión de Economía del CPCE estima que el ritmo de devaluación del peso se incrementará en los próximos meses. “Va a cerrar el año en alrededor de 5 pesos”, estimó Víctor Peralta.


