Orieta: entre las predilectas de las góndolas y única en Navidad
9 abr, 2012 | 5:31 Hs. | Por Redaccion | Categoría: Negocios
Casi 60 años en el mercado de las mermeladas y dulces, invierte $1,5 millones. Se consolida como la productora líder de frutas abrillantadas del país y se alínea a la cultura de lo saludable con nuevos desarrollos funcionales.
Por Laura Pantoja / lpantoja@comercioyjusticia.info
Sesenta años atrás, una pequeña panadería de la ciudad de Avellaneda, en Santa Fe, los vio nacer. Fueron los primeros dulces caseros elaborados por la familia Goy, que los bautizó con el nombre de Orieta, en honor a la menor de los ochos hijos de su fundador, Domingo Marcelino.
En 1960, la empresa familiar se trasladó a Córdoba para instalar su primera planta de producción en Villa Allende, a cuadras de la plaza central. La fábrica fue tomando cuerpo hasta producir casi cuatro millones de kilos de mermeladas, dulces y frutas glaceladas por año.
Con visión de crecimiento, hoy es gerenciada por dos de los nietos de su creador, Gustavo Goy y Federico Widmer. Compraron un predio de 32 hectáreas en Monte Cristo e instalaron en 1997 una infraestructura de cuatro hectáreas cubiertas que les permiten producir 10 millones de kilogramos de dulces por año.
Orieta es la principal productora nacional de frutas escurridas o abrillantadas destinadas a la elaboración de pan dulces y budines navideños, y una de las tantas marcas que pelean codo a codo las posiciones de preferencia en las góndolas de los supermercados nacionales.
Este año pondrá en marcha dos nuevas líneas de producción que le permitirán fabricar entre 500.000 y 1.000.000 de kilos más por año, con una inversión que supera 1.500.000 de pesos. En forma paralela, trabaja en el diseño de un nuevo desarrollo que, por ahora, opta por mantener en “secreto a cuatro a llaves” pero que promete figurar en las primeras filas de las delicias premium de Córdoba.
Por excelencia
“Producimos 10 millones de kilos de productos por año entre mermeladas en pote de plástico y de vidrio, light y sin azúcar; dulces en almíbar; dulces sólidos (batata y membrillo) y líneas industriales como salsa para pizza, mermeladas reposteras y nuestro producto de referencia, como la fruta escurrida o comúnmente conocida como confitada”, comentó a Comercio y Justicia, el vicepresidente del grupo, Gustavo Goy.
Treinta por ciento de la producción corresponde a las frutas escurridas, materia prima de los panes dulces y budines más degustados en el país, como Firenze, Bimbo, Arcor, Fargo y Kraft Foods (ex Terrabusi), entre otros. El resto está orientado al mercado de consumo masivo. En el interior del país cuenta con representantes comerciales en todas las provincias, que distribuyen su oferta en almacenes y supermercados regionales, y en Córdoba y en Buenos Aires -donde tiene oficinas y centro de distribución- comercializa directamente en las principales cadenas extranjeras y locales, como Carrefour, Disco, Libertad, Almacor, Delfín, Mariano Max y Grupo Becerra, entre otros.
Para todos los públicos
“Parte del negocio es estar presentes con productos para todos los segmentos. En las afueras de la ciudad seguramente no se van a encontrar mermerladas en frascos de vidrio ni productos sin azúcar agregada, que apuntan a un segmento de poder adquisitivo más alto”, añadió Daniel Patiño, responsable del área comercial. Indicó que de las ventas, 25% la concentra la mermelada en pote de plástico, contra 10% en frascos de vidrio.
“El mercado se mantiene estable hace más de diez años. El consumidor está cambiando su hábito de compra, es decir, está sustituyendo la mermelada tradicional por la light o sin azúcar agregada, pero no aumenta ni tampoco baja el consumo de dulces”, explicó Federico Widmer, presidente.
A propósito de esta tendencia que se va incrementado año a año, Orieta aggiorna sus procesos para que en la actualidad 30% de sus productos sea funcional, es decir, dirigidos a segmentos de la población como celíacos y diabéticos. Además, garantiza que su mercadería es libre de gluten. “Hoy ya estamos elaborando productos sin azúcar agregado, sólo con endulzantes naturales, lo que permite que un diabético pueda consumirlos perfectamente”, añadió Goy.
Inversión
La cautela reinó al momento de proyectar el crecimiento para este año. Si bien en diciembre último pronosticaron un crecimiento de 5%, a juzgar por el comportamiento de las ventas registrado durante los primeros tres meses del año el acumulado es superior. “Para nuestra sorpresa, durante el período de menor consumo -por una cuestión estacional- el crecimiento fue por encima de 10%”, contó Goy.
Para solventar el alza, la empresa adquirió dos envasadoras, una para frascos de vidrio -ya instalada en el predio- y otra para dulces sólidos, que se encuentra en camino desde Estados Unidos. Entre ambos equipamientos, la familia Goy Widmer invirtió 380 mil dólares. “Esto nos permitirá producir más de 500.000 kilogramos para alcanzar una producción anual de entre 10.500.000 y 11.000.000 de kilos por año”, precisó Goy.
Desafío exportador
Veinte por ciento de los productos masivos elaborados por Orieta se exporta a Bolivia, Paraguay, Brasil, Estados Unidos, Colombia y Costa Rica; en tanto Chile es el principal destino extranjero de sus elaboraciones industriales, como dulces reposteros y frutas escurridas. “Tenemos un perfil exportador por naturaleza y el desafío es mantenerlo”, aseguró Patiño, quien detalló que en estos momentos la política de expansión depende de la situación favorable que se advierta en otros países. Hoy, el traslado del aumento de los costos a los precios es moneda corriente en Argentina, no así en otros Estados, según entendió.
Planta: calidad y efluentes
Sobre la ruta nacional 19, kilómetro 315, Monte Cristo, funciona la mayor parte del año con dos turnos de trabajo y un plantel de 120 operarios; entre los meses de julio y noviembre trabaja con tres turnos en razón de que durante ese período se concentra la producción de la fruta escurrida, que debe ser entregada desde septiembre a los principales fabricantes de panes navideños.
Se alista a certificar la calidad del Proceso de Producción de Manufacturas (PPM) con normas IRAM y se prepara para la obtención de la ISO 9001, que no sólo respalda la calidad de sus productos ante un cliente externo sino que optimizará sus procesos internos en aras de la profesionalización de la compañía.
“No se desechan productos tóxicos y para el caso de los residuos orgánicos se instaló hace ochos meses una planta de tratamientos de efluentes que arroja a unos piletones una gran cantidad de componentes nutritivos con los que alimentamos lombrices californianas. A largo plazo el proceso se completará con la venta en el exterior de estos insectos y de su principal producción: el humus”, confió el jefe de planta, Claudio Campana.
Curiosidades
La mayor cantidad de frutas escurridas que se observa en los panes navideños está elaborada con mamón papaya y sandía cayote. Sus diversos colores están dados por colorantes que se integran a los procesos de confitado. En menor medida, también se incluye corteza de citrus, quinotos y cerezas -para los productos premium-.


